Para los nativos californios la pesca representó una fuente importante para su alimentación, prueba de ello son las evidencias arqueológicas como los concheros, las costumbres funerarias e incluso en las pinturas rupestres se registro parte de la vida marina.
Durante la época colonial cobró importancia la pesquería de perlas pero fue a finales del porfiriato cuando el Sr. Gastón Vives logró cultivar perlas de gran calidad y belleza.
Durante la Revolución Industrial, barcos balleneros, de potencias extranjeras, capturaron cientos de ballenas, en aguas sudcalifornianas, para obtener insumos como grasa y barbas.
A partir de los años treinta del siglo pasado, pobladores de San Ignacio y ranchos aledaños migraron a la costa del pacífico para explotar langosta y abulón que vendían a barcos extranjeros.Con el tiempo se establecieron en comunidades y después en cooperativas pesqueras.
En la actualidad la riqueza de nuestros mares ha permitido una diversificación de actividades pesqueras enfocadas a la explotación de diversas especies.
En todos los casos nuestros productos tienen el valor agregado, por la limpieza de nuestros mares en ambas costas. La pesca deportiva es importante y motivo de atracción turística.