En los límites del matorral, pero antes de llegar al bosque, entre los 400 y 800 metros s.n.m., encontramos un ecosistema en que domina una vegetación leñosa, relativamente abundante, con árboles de hasta 8 metros y, ocasionalmente, ejemplares aislados que sobrepasan esta altura. También la vegetación arbustiva es muy densa. Los árboles pierden sus hojas durante la estación seca que llega a comprender hasta ocho meses. En cambio, en la temporada lluviosa, lucen un exuberante verdor.
Se establece en laderas y cerros con pendientes de moderadas a fuertes; se distinguen comunidades estables y comunidades temporales; también es frecuente observar comunidades en peligro por degradación del bosque o por el efecto de actividades humanas asociadas a la deforestación.
El clima se modifica por la presencia de precipitación pluvial entre 300 y 500 mm. anuales; la temperatura promedio anual es de 22° C.
La flora representativa consiste en palo blanco, copal, palo amarillo, palo zorrillo, ocote, brasil, palo colorado y cactáceas columnares.
En cuanto a la fauna, encontramos venado, zorra, coyote, tejón, liebre, gato montés, puma; iguanas, cachoras, víboras de cascabel, serpientes; pájaros carpintero, queleles, lechuzas, etc.