La Constitución de 1857 sostuvo el principio de inmigración abierta para todos; sin obstáculos de origen o religión.en 1864, un poco después de iniciada la intervención francesa, el gobierno juarista firmó un contrato de colonización con Jacobo P. Leese.
Este contrato tuvo el propósito de obtener algunas ventajas para México, como la colonización y el poblamiento de terrenos baldíos, así como recursos extraordinarios, de 100 000 dólares en oro, para hacer frente a la crisis económica y política durante la Intervención extranjera. Se autorizó colonizar los terrenos baldíos de la región de Baja California entre los paralelos 24º 20 minutos y 31º N.
A los colonos se les otorgó absoluta libertad religiosa y todas las prerrogativas de la Constitución de 1857; además se les permitía integrar sus propias instituciones municipales y educacionales de acuerdo a sus costumbres, estando exentos de impuestos por importaciones durante cinco años y del servicio militar. La colonización nunca pudo establecerse, debido a dificultades de abasto de materiales, clima extremo, escasez de agua y de colonos experimentados.
El contrato original fue cancelado en 1867. Aunque siguieron existiendo relaciones con Leese hasta 1872, cuando se firmó un contrato para explotar la orcilla como colorante vegetal; mismo que dejó de ser redituable cuando se descubrieron los colorantes artificiales.