Para el año 1500 las nociones que se tenían de cómo era el mundo, estaban matizadas por ideas fantásticas; los elementos cartográficos eran imprecisos y existían muchos sitios en el mapamundi sin información; la mayoría de los marinos no sabían leer ni escribir, de tal suerte que eran presa fácil de supersticiones y sueños de grandeza. En el Sur de Europa las guerras constantes contra la invasión árabe, así como las sequías que afectaban las cosechas e incrementaban la miseria, fueron el caldo de cultivo para el espíritu de conquista y exploración.
A raíz de que en 1513, Vasco Núñez de Balboa descubrió el Mar del Sur -actualmente Océano Pacífico-, avivó los deseos de conquista y exploración para encontrar un camino a las islas de las especias, se hablaba de la existencia de una isla rica en perlas, oro y habitada por mujeres guerreras.
Un logro geográfico muy importante fue la vuelta al globo, iniciada por Fernando de Magallanes en 1519 que permitió contar con una ruta a las islas de las especies partiendo de España para llegar a las Filipinas.
Se desconocía el rumbo de las corrientes marinas, la velocidad de los vientos; además los barcos no podían retornar al Continente Americano a causa de la dirección este-oeste de las corrientes marinas.