Durante la Revolución Mexicana los enfrentamientos armados fueron escasos y estuvieron representados por la Junta Democrática Revolucionaria y una partida revolucionaria en San Ignacio.
Al promulgarse la Constitución de 1917, Baja California siguió dependiendo de las decisiones del centro del país, pero se afirmó el deseo de contar con gobernadores oriundos del territorio, situación que unió a los sudcalifornianos en movimientos regionalistas de autodeterminación política.
En cuanto a la reforma agraria, el régimen de ejidos permitió regularizar la tenencia de la tierra en los primeros pueblos; después, se crearon una serie de colonias agrícolas donde los habitantes trabajaban como pequeños propietarios y con el tiempo los propietarios privados resurgieron como productores.
Los gobernantes en turno enfrentaron serias dificultades para reconfigurar el espacio geográfico sudpeninsular, enfrentando carencias de orden económico, de infraestructura,transportes y comunicaciones; aunado a la escasa población.En 1929 la población sumaba 47000 habitantes.
Cuando Luis Echeverría llegó a ser Presidente del país nombró al Ing. Félix Agramont Cota, originario de La Paz, como Gobernador.
En este periodo, la clase política local asumió la mayoría de los puestos públicos y logró que el Ejecutivo Federal propusiera al Congreso de la Unión, la conversión de Territorio a Estado de Baja California Sur.