Tanto en la serranía, montes y valles de Sudcalifornia es posible encontrar piedras grabadas a las cuales se les da el nombre general de petroglifos; mismos que aportan evidencias de los primeros habitantes.
Otra prueba de la presencia humana en nuestra región en el pasado remoto, son las pinturas rupestres monumentales, con características que las hacen únicas en el mundo; razón por la cual fueron declaradas Patrimonio Histórico de la humanidad, en 1993. Además, se encuentran en todo el Estado un gran número de sitios con pinturas rupestres de menor tamaño.
Los motivos son múltiples: diversidad de personajes humanos con variedad de tocados, gran cantidad de fauna, ocasionalmente flora, así como motivos abstractos y celestes.
También los antiguos californios utilizaron productos del medio para diversos usos: las conchas marinas para tomar agua, espinas de mantarraya como leznas, espinas de pescado como agujas, caparazones de caguama como cunas; espinas de biznaga como anzuelos, fibras de agave para fabricar cestos, hilos y redes; raíces endurecidas al fuego como escarbadores.