En el siglo pasado, las orquestas, comúnmente integradas por grupos familiares, hicieron el deleite en las zonas urbanas y pueblos, interpretando música selecta y popular, en bailes de salón. Destaca el Prof. Gilberto R. Mendoza quien escribió letras de himnos, marchas y valses. Entre sus temas: Las margaritas, Flor de Pitahaya y Baja California.
En 1943 se fundó la Escuela Libre de Música y Danza; antecedente de la Escuela de Música del Estado, misma que se ha constituido en una importante tradición.
A mediados del siglo XX tuvieron éxito los tríos donde autores sudcalifornianos hicieran su aporte. A partir de esa época, a través de la radio y después en concursos musicales se difundió la obra de diversos compositores locales como Tomás Mendez con el tema Golondrinas de La Paz. La música selecta sudcaliforniana ha sido interpretada por el pianista Norberto Flores, de manera excelsa. Melodías como “Puerto de ilusión”, “Costa azul”, “Loreto”, son piezas que nos identifican.
También han tenido éxito autores extranjeros como Ricardo Cerrato y grupos regionales que interpretan música contemporánea y en inglés.
Además, los grupos y conjuntos de musica norteña son bien aceptados, es frecuente que amenicen convivios familiares, fiestas patronales y festivales.
En el rescate de la tradición musical destacan: el Profr. José Guadalupe Ojeda Aguilar, el conjunto La cochi con livais y el dueto Los huizapoles.