Se ha generalizado el uso de nuevos materiales como block, varilla corrugada, alambrón, cemento y asbesto; otorgando un toque de modernidad a las construcciones realizadas a base de concreto. Los programas federales de vivienda han dado una nueva fisonomía a las localidades, esto ha permitido la construcción de miles de viviendas en terrenos reducidos; las cuales cuentan con todos los servicios.
En la costa del Pacífico es frecuente encontrar viviendas construidas con madera, tipo triplay, decoradas con el mismo material en su interior, pintadas de colores llamativos como azul rey, amarillo, rojo, y verde. Son frescas en verano y retienen el calor en invierno.
Cerca de los oasis se construyen chozas de palma real con horcones de palo blanco; se usan fajillas obtenidas de la madera de cardón y “latillas” de pitahaya dulce para cercos. Generalmente son de dos aguas, y tienen un corredor con una pendiente moderada.
En Santa Rosalía y San Marcos, las viviendas son de madera con techo de lámina de zinc; con un portal como recibidor.
En los pueblos del Sur encontramos casas de vara de palo de arco trabada, con horcones de palo amarillo; techo de dos aguas de palma real, sujeta a largas varas de carrizo que descansan en largueros de palo blanco.
Turistas avecindados en nuestra región utilizan en sus estancias de recreo la piedra, vara trabada, carrizo y ladrillo; y en la construcción de palapas, el tronco y la hoja de palma.